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Fue
cobrador de una empresa mueblera, redactor en un diario capitalino,
y posteriormente laboró en la XEQ. Ingresó al cine mexicano al
principio de la década de los cincuenta, su tío, el productor José
Yasbek produjo La muerte enamorada en 1950, y talvez por ser un
"recomendado", el director de la cinta apenas lo tomo en cuenta en
el momento del rodaje, dejando uno o dos acercamientos al rostro de
Mauricio. En dos años, hizo pequeños papeles en cuatro películas,
todas dirigidas por Ernesto Cortázar y ninguna muy importante.
En 1951 participa en Radiopatrulla, y más tarde en 1956 trabaja en
Cómicos de la lengua, en donde
se define como un buen comediante y , sobre todo, como seductor.
EN 1958, bajo la dirección de Ismael Rodríguez, y teniendo como a
compañero a Pedro Armendáriz, filma Cuando ¡Viva Villa! A partir de
este momento,, el actor realizar una cada vez más ascendente
carrera, hasta alcanzar el estrellato absoluto que mantiene de
mediados de los sesenta, convirtiéndose incluso en un arquetipo del
cine mexicano y un fenómeno muy especial en que el personaje creado
por él ( que al mismo tiempo es y no es su persona real) y con el
que con cierta elegancia juega con ironía, se convierte en una
especie de subgénero del cine mexicano, que tiene su epílogo con la
última película filmada con él como protagonista, titulada El Sátiro
(1980). Pero retrocediendo, en 1958 participa en La estrella vacía,
junto a Maria Félix. Luego, en 1959, es dirigido por Fernando Méndez
en la trilogía: Los hermanos Diablo, El renegado blanco y Venganza
apache, todas películas de vaqueros, y en las que Mauricio realiza
un papel cómico, con diálogos absurdos.
En 1966, dirigido por Carlos Velo, Mauricio Garcés filma Don Juan
67, en la presentación de su personaje clave que podría anunciarse
con una frase célebre acuñada por él mismo : "Les tengo una
excelente noticia: Ya llegué". con frases como la anterior, y otras
como "Las traigo muertas, Arrrroooozzz, Te voy hacer pedazos y
Mamacita", el acto de origen libanés se convierte en el hombre
simpático y sexy, en el Don Juan, el rompecorazones del cine
mexicano, el Clark Gable latino, tan único que necesitaba el público
en Sudamérica como en su tierra natal. !Y soltero empedernido!
En torno a su vida privada se formaron toda clase de leyendas, pues
se suponía que tenía la costumbre de repetir en la realidad todas
las hazañas amorosas que recreaba en sus películas. Las relaciones
afectivas que sostenía con mujeres que nada tenían que ver con su
profesión artística, hicieron peligrar su soltería, pero a ojos del
gran público, la compañera ideal para él podría haber sido Isela
Vega, Zulma Faiada. Elvira Quintana o Silvia Pinal, Sin embargo, en
realidad, Mauricio Garcés nunca fue un amante de las aventuras. El
amor lo encontró en el trabajo, en los amigos, en la música, en su
casa, La mayor razón de esa soltería hasta el último día de su vida
fue su devoción de hijo admirable.
Nunca se casó con tal de no abandonar a su madre, y con ella
permaneció hasta el final. En el cine, paralelamente, durante 37
películas, tampoco abandonó el personaje del gran seductor.
En 1986, fue operado para que le extirparan unos nódulos en la
garganta. Ese mismo año perdió un ojo al sufrir un derrame interno.
Luego de esto todavía actuó como invitado en algunos programas de
televisión, pero en las primeras semanas de 1989 su estado de salud
se agravó por en enfisema que le había detectado tiempo atrás y
causado por su afición al tabaco. Había hecho algunos planes para
hacer un viaje a Las Vegas, que canceló cuando se sintió enfermo.
Estaba en casa de su hermano Roberto cuando sobrevino la crisis
final. Murió en la madrugada del 27 de febrero de 1989, a los 63
años. En Tampico, los miembros de la familia Ferez son parientes
directos de Mauricio Férez Yasbek.
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