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La precipitación en 12 meses varía año con año, habiéndose registrado extremas
de 788 mm a 1044 mm. Casi siempre el mes más lluvioso es septiembre, aunque en
ocasiones lo constituye julio.
La temporada de lluvias se inicia en junio y termina en octubre; de presentarse
lluvias invernales, generalmente no sobrepasa el cinco por ciento del total
anual. En el año se registran aproximadamente 90 días despejados y 115 con
nublados parciales, predominando los primeros en mayo y los segundos en
diciembre.
Los vientos dominantes son los del sureste durante la mayor parte del año; en el
invierno es frecuente la presencia de los llamados nortes, que consisten en
corrientes súbitas de aire frío, originadas en zonas de alta presión y baja
temperatura, en latitudes superiores a los 30º, cerca de la costa, que azotan a
lo largo de un corredor norte-sur de 200 ó 300 km de ancho, cuya mitad o dos
terceras partes abarcan al Golfo y el resto, a tierra adentro, y que atraviesan
a la República Mexicana desde el río Bravo hasta Yucatán. El fenómeno de "los
nortes" tiene una duración de 24 horas o poco más y las rachas desarrollan una
velocidad de 45 a 100 km por hora.
Los Ciclones constituyen los fenómenos meteorológicos extremos de la zona
geográfica de Tampico, que en este siglo han causado dos desastres de gran
magnitud en 1933 y en 1955, respectivamente. No sólo conllevan los vientos que
tengan sobrepasar los 100 y ocasionalmente los 200 km por hora y, por tanto,
vuelcan vehículos, levantan árboles, hunden embarcaciones o bien las sacan a
tierra, destrozan viviendas, tiran postes de alumbrado, etcétera, sino también
fuertes lluvias y una marejada que impide la salida expedita de las aguas de los
ríos, cuyo cauce eleva su nivel, saliéndose y formando un inmenso lago. |