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de Juan González Castilla, en ella se alojaron
Isidro barradas, Eugenio de Avinareta, su secretario, durante la
frustrada expedición de reconquista en 1829, y Angel Calderón de la
Barca y su esposa Francis Erskine Inglis, la visitaron, en ocasión
de su visita en 1842. El edificio que fue de la Compañía de Luz,
Fuerza y Tracción, de estructura inglesa con hormigón de la India,
se construyó en 1923 a 1924 pero fue alterado con relleno de sus
portales, la añadidura de una sexta planta y la supresión del
entrepiso; gemelo de éste, aunque posterior, el Hotel Sevilla tiene
la misma forma semicircular y conserva el perfil arquitectónico de
los contornos de la plaza.
Hacia el sur, pasando la línea del ferrocarril de San Luis Potosí,
se encuentra el magnífico edificio porfiriano de la Aduana Marítima,
inaugurado en 1902. Son notables sus amplios corredores con arquería
y columnario corintio, y sus barandales de hierro forjado. Junto
está el Muelle Fiscal que se inauguró en 1875, construido con madera
de chijol y remodelado ahora en su mayor parte. En la actualidad es
Recinto Fiscal cuyas maniobras portuarias están concesionadas al
Gremio Unido de Alijadores desde mayo de 1922.
A fines del siglo XIX se construyó el puente Manuel Romero Rubio
para facilitar el tránsito de mercancías y peatones sobre el ramal
del Río Tamesí, entre la tierra firme y el islote que ya estaba
formado en 1870 al separarse aquella corriente del Río Pánuco.
Al triunfo de la Revolución se le puso el nombre
de Francisco I. Madero y perduró hasta la desecación de aquel brazo,
ordenada por el Presidente Carranza en 1918. Dentro del mismo
perímetro de la ciudad se encuentra la Plaza Pedro José Méndez, que
lo fue de los arrieros porque allí se reunían las recuas con destino
al interior de la república convertida ahora en parque de
diversiones infantiles y actividades deportivas. Allí esta el
monumento al padre de la Patria obra del Ing. Gabriel Rivera
Quiroga, erigido en 1910 en ocasión del centenario de la
Independencia. |