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Las lesiones
pueden ser diferentes, distinguirlas ayuda a establecer el
tratamiento inmediato para prevenir males mayores.
Los
músculos, huesos, tendones y articulaciones se pueden ver
afectadas por el mismo golpe o traumatismo, pero la lesión no
es igual. Aprender a distinguirla ayuda al tratamiento de
urgencia.
Fractura Las fracturas son lesiones en los huesos y
se clasifican según su gravedad y daño.
Las fracturas simples o fisuras, implican una sola
línea de fractura que atraviesa un hueso. Las fracturas
conminutas, son aquellas en las el hueso se fractura en
dos o más fragmentos. Las fracturas abiertas son
aquellas en las que el hueso fracturado rompe los tejidos
vecinos y atraviesa la piel, esta es la más peligrosa y
generalmente se acompaña de hemorragias. La fractura de
estrés es la ruptura de un hueso, por lo general pequeña,
causada por la aplicación prolongada o repetida de presión
sobre el hueso.
Las señales de alarma de una fractura son: dolor intenso,
incapacidad de movimiento, deformidad e hinchazón, crujimiento
del hueso al palparlo y calor en la zona.
En estos casos el miembro o parte afectada se debe
inmovilizar, sin presionar y acudir de inmediato a un centro
de salud para sacar una radiografía y establecer el
tratamiento adecuado que va desde la aplicación de un férula o
yeso completo, hasta cirugía en algunos casos.
Esguince Es una distensión de los ligamentos de una
articulación. Los ligamentos son fibras fuertes y flexibles
que sostienen los huesos y cuando estos se estiran demasiado o
presentan ruptura, la articulación duele y se inflama.
Los esguinces se producen con más frecuencia en el tobillo,
rodilla y muñeca y se caracterizan por dolor, inflamación y
dificultad para movilizar la articulación afectada.
Dislocación
Una dislocación es el desplazamiento de una articulación
que son las áreas en donde se juntan dos o más huesos. Si una
articulación recibe demasiada presión, los huesos que se
encuentran en ella pueden desconectarse o dislocarse. Cuando
esto sucede, es común que se produzca una rotura de la cápsula
de la articulación, desgarro de los ligamentos y con
frecuencia lesiones en los nervios.
Algunas veces es difícil diferenciar entre un hueso
dislocado y un hueso fracturado, pero en ambos casos es
necesario inmovilizar la parte afectada y solicitar ayuda
médica inmediata.
Las señales de una dislocación son: dolor intenso,
dificultad para moverla, hinchazón y enrojecimiento del área.
En estos casos se saca una radiografía y el médico coloca
los huesos en su lugar y establece el tratamiento adecuado.
Torcedura
Una torcedura se produce cuando por algún movimiento brusco
o golpe, los ligamentos que son los tejidos finos que juntan a
los huesos, músculos o tendones, se rompen o se estiran
demasiado.
Esta situación produce un gran dolor y aunque no es una
emergencia, la parte lastimada se debe vendar para tener
soporte y poner en reposo. Colocar hielo ayuda a disminuir la
hinchazón y el dolor.
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