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Para
determinar la gravedad de una lesión, compruebe si hay
pulso, respiración, reflejos y si la temperatura del
cuerpo es la adecuada-
Lo que puede poner en riesgo la
vida de una persona es: - Paro cardíaco y/o
respiratorio. - Hemorragia. - Estado de choque o
pérdida del conocimiento.
Por lo que primero se
tienen que verificar los signos vitales, que son aquellos que
nos permiten ver y sentir que una persona está viva y que son:
La frecuencia respiratoria, la frecuencia cardiaca, la
temperatura del cuerpo, el pulso y los reflejos.
Pulso El pulso
es el número de veces que el corazón bombea la sangre al
cuerpo en cada minuto.
La frecuencia del
pulso varía según la edad de la persona y la actividad que
realiza. Así, en niño menor de 3 años, el pulso normal es de
100 pulsaciones por minuto; en niños de 3 a 12 años, es de 80
pulsaciones por minuto y de los 12 años en adelante es de 60 a
80 por minuto.
El pulso de una
persona se puede tomar en dos partes del cuerpo: en la muñeca,
presionando suavemente bajo el dedo gordo con los dedos
índice, medio y anular o a un lado del cuello, bajo el oído,
utilizando los mismos dedos.
Con ayuda de un reloj
de preferencia con segundero, se deben contar las pulsaciones
sentidas durante un minuto.
Si el número de
pulsaciones es mayor de 100 por minuto, se puede deber entre
otras causas a una hemorragia que puede ser interna, a
deshidratación o porque la persona esté en estado de choque.
En caso de no sentir
el pulso, es posible que la persona tenga un paro cardiaco y
en ese caso debe actuar de inmediato para restablecer los
latidos del corazón.
Frecuencia
respiratoria
La frecuencia
respiratoria es la cantidad de veces que una persona introduce
oxígeno a su cuerpo mediante la inhalación y exhalación del
aire. Esta frecuencia varía según la edad y la actividad
física que se realice.
En un niño pequeño la
frecuencia es de hasta 40 respiraciones por minuto, en uno de
3 a 12 años es de 20 por minuto y en una persona mayor de 12
años es de 16 por minuto.
Para saber si una
persona está respirando normalmente se tiene que contar el
número de respiraciones en un minuto.
Hay que tener en
cuenta que con determinadas situaciones el número de
respiraciones puede aumentar, por ejemplo al sentir miedo,
después de un susto o por haber corrido rápidamente.
Lo importante es que
no disminuyan sus niveles normales. Por eso, si no se percibe
la respiración, hay que colocar el dedo bajo la nariz de la
persona para sentir si está exhalando el aire, en caso de que
esto no suceda, hay que dar de inmediato respiración boca a
boca, ya que puede tener un paro respiratorio, que puede ser
causado por un golpe, asfixia, ahogamiento o estado de choque.
Temperatura
La temperatura del
cuerpo es muy importante para detectar alguna emergencia.
El cuerpo humano debe
mantenerse entre 36.4°C. y 37.1°C. dependiendo de la actividad
que se realice, pero cuando esta desciende o aumenta
considerablemente es señal de alarma para el organismo.
La temperatura suele
aumentar ante una infección o
enfermedad y suele descender cuando hay
algún traumatismo.
Si la persona
accidentada está fría y su coloración es pálida, azulosa o
amarillenta esto indica que está el riesgo.
Reflejos
Los reflejos son
actos involuntarios del sistema nervioso que se presentan ante
una emergencia. La dilatación de la pupila, la reacción ante
un piquete o roce son algunos de ellos. Cuándo una persona
está el peligro de perder la vida, sus pupilas que normalmente
reaccionan ante la luz, se quedan estáticas. Este es otro
signo de gravedad en un enfermo o accidentado.
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