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La
diabetes gestacional es un proceso de intolerancia a los
hidratos de carbono que se define por primera vez
durante el embarazo. Suele afectar a alrededor del 5 por
ciento de las gestantes, aunque la cifra va en aumento
porque, en España, los embarazos son cada vez más
tardíos (se ha visto que este tipo de afección aparece
con más frecuencia en las mujeres de mayor edad o con
sobrepeso). De ese porcentaje, sólo un 1 por ciento
corresponde a casos de diabetes pregestacional (diabetes
tipo I o infanto-juvenil).
En lo que a los tipos de diabetes gestacional se
refiere, se acepta la clasificación de dos grupos según
el tratamiento. Una primera clase se trataría
exclusivamente con dieta; una segunda clase, con
administración de insulina.
Es muy importante que, si aparece una diabetes
gestacional, se siga un control obstétrico y un control
glucémico frecuentes según sea su grado de peligrosidad.
Y ello hace necesario que la paciente también reciba un
cuidadoso seguimiento del endocrinólogo.
El tratamiento, fundamental, incluirá unas
recomendaciones dietéticas a cargo del endocrinólogo que
determinará, de modo particular, qué necesita la
paciente según sean sus cifras de glucosa y su estado
clínico y, por otra parte, la práctica de ejercicio
físico de forma moderada. En los casos en los que la
diabetes no quede controlada con ambas cosas, no se
administrarán antidiabéticos orales; sólo con insulina
se conseguirá un mejor control de la glucosa.
Por otra parte, recordar que se debe realizar un
seguimiento posterior al parto. Porque, sin bien la
mayoría de las diabetes gestacionales suelen desaparecer
tras el alumbramiento, existe un porcentaje —muy bajo—
de mujeres en las que la diabetes puede llegar a hacerse
crónica. Finalmente, las mujeres que han sufrido una
diabetes gestacional deberían hacerse un control al
llegar a la menopausia, ya que es un momento en el que
la dolencia podría volver a aparecer (y convertirse en
una diabetes tipo II o insulinodependiente) y tener más
predisposición a sufrir una hiperlipidemia o una
patología cardiaca.
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